¡Premonición!

Habían pasado ya varios meses desde que él había sido despedido. Tenía el rostro desencajado y sin rasurar, su barba había crecido y su aspecto era algo desaliñado. Una noche, en un bar, se encontró con un viejo amigo; un editor que lo motivó a volver a escribir como en los viejos tiempos.

Sonó el teléfono y los dos amigos volvieron a encontrarse en el mismo bar. La conversación era cada vez más acalorada. El editor le decía: “Tú fuiste el mejor de la clase, vuelve a escribir, la gente prefiere sexo, es lo que más se vende, tú eres él mejor y puedes tener todo tipo de experiencias, eso te dará más vuelo en tus novelas”.

Fue así como los días y la oscuridad de las noches le invadieron y con ellas las sábanas de seda, donde lo prohibido le resultaría más atractivo. Y mientras las fachadas de los hoteles cambiaban de lo elegante a lo grotesco, de lo burdo a lo frívolo. Él, en su afán de ser un escritor famoso y tener éxito, tocaría sin medida, las puertas del alcohol, del sexo y las drogas.

El tiempo transcurrió y era de madrugada, él se hallaba tendido sobre una banca, algunas imágenes de la noche anterior se asomaban a su mente. Había sido la presentación de su tercera novela, todo un éxito, como las anteriores. Sentía la fama, el poder del dinero, el acoso de las mujeres y un deseo sórdido de ir más allá por lo desconocido. Al sentarse, Arturo sintió una gran luz sobre él y al levantar su vista, vio a un niño que flotaba en el aire y le dijo: “Aun estas a tiempo, la puerta se cierra”. Y antes que él pudiera decir algo, el niño desapareció. ¡Qué loco, estoy alucinando!, mejor voy a casa, él pensó.

Cuando ya se encontraba en su sala de trabajo, cerró la computadora con fuerza y dijo en voz alta: “No se me ocurre nada para escribir, ¿dónde está esa tarjeta?” … Era una fiesta como tantas y Arturo se hallaba bastante aburrido, un grupo de personas le llamó la atención, eran mujeres alrededor de un actor muy atractivo y de reconocida trayectoria. Decidió acercarse, aquel hombre lo miro de manera peculiar y no dudo de insinuársele varias veces durante la noche. Él, se sintió atraído y tuvo sexo desde aquella noche con el actor.

El tiempo pasó, él había perdido bastante peso y salía de una discoteca. De pronto, cuando caminaba por un callejón, salió a su encuentro un viejo harapiento que le dijo entre carcajadas “¡Mira!” Y en una visión le mostró como las puertas se caían una tras otra y detrás de ellas, el niño que antes se le había aparecido, se desvanecía entre las sombras en un precipicio sin fin”. El escritor al reconocer que la imagen de aquel niño era la de él, salió despavorido dejando atrás la risa de aquel hombre que le resultaba aterradora.

Semanas después, él se había sentido muy mal de salud, pero por insistencia de su esposa, había visitado al médico. Aquella noche, Arturo, ya tenía los exámenes en la mano y exclamó: ¡No puede ser!  Tambaleaba al caminar, pero esta vez no era producto del alcohol, ni de las drogas, el resultado arrojaba positivo, había adquirido el virus del sida, estaba infectado.  Asustado y tembloroso decidió buscar a Bruno, su pareja. Estacionó su carro frente al edificio y al abrir la puerta y entrar a la habitación lo halló con una amante, ella al voltear mostró su rostro y su silueta desnuda. Para su enorme sorpresa era su esposa. La ira, el odio y mil pensamientos se apoderaron de él. Decidió matarlos y luego suicidarse. Tomó un adorno de bronce y cuando se disponía a realizar su cometido, sintió un fuerte tirón que lo despertó y oyó a su mujer que le decía: “Amor, se te hace tarde”.  Pasó su mano por su frente, para quitarse el sudor y una sonrisa se le dibujo en su rostro al descubrir que todo había sido un terrible y mal sueño. Se alistó rápidamente para irse al estudio de abogados y cuando entró a su oficina, escuchó una voz que lo dejó perplejo: “¡Eh, Brother!, ¿te has enterado? Tenemos un nuevo jefe y la lista de los despedidos, está colocada en su ventana”. (M.E.B.E.R 26 de noviembre 2015) Escrito durante mi primer Taller de Redacción creativa Centro Cultural PUCP – Enlace del vídeo

Enlace del video en YouTube: https://youtu.be/REBV3Szpobc

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