Aquella tarde el estadio de San Marcos estaba repleto de gente, miles de jóvenes habíamos acudido para escucharlo, él tenía el don de llenarlo como ninguno. Yo estaba muy impresionada de escucharlo, tenía el arte de saber decir las cosas y además de hacernos reír: Don Miguel Ángel Cornejo, conferencista y motivador mexicano fallecido en el 2015. Maravilloso hombre, maestro de maestros, siempre preocupado por compartir los consejos y las recomendaciones necesarias para lograr que seas en la vida una persona feliz y un triunfador. Aún las recuerdo como si fuera ayer, pues sus palabras calaron muy hondo en mí corazón.
Él nos habló de muchos aspectos importantes y necesarios de trabajar en nosotros mismos para alcanzar el éxito en la vida, en especial nos habló sobre los dones y talentos. Don Miguel Ángel decía que teníamos que descubrir nuestros dones y talentos naturales, innatos con los cuales habíamos nacido y pulirlos como el oro fino, es decir, ponerlos a trabajar y dedicarnos más tiempo a ellos y no así de los talentos aprendidos durante nuestra vida. Pues el talento natural es aquello que haces con mucha naturalidad, lo disfrutas, no son adquiridos, y nunca se olvidan, aunque no los practiques. Mientras que el talento adquirido se aprende y luego puedes olvidarlo, sino lo practicas.
También él nos refería que, para convertir el talento en potencia, teníamos que adquirir todos los conocimientos necesarios para potencializarlos. Donde el esfuerzo, la constancia, la perseverancia por el ideal eran las herramientas necesarias para pulir e hilar nuestro oro fino. Yo creo que todos hemos nacido con nuestros dones y talentos bajo la manga, está en que lo sepamos descubrir y ponernos a trabajar en ello.
(M.E.B.E.R noviembre 2022)

