Y es que la vida está llena de estaciones, unas más largas, otras más cortas, unas más alegres, emocionantes, inciertas y otras más tristes, dolorosas o complicadas. Qué lindo cuando la vida nos sonríe, cuando el amor y la felicidad nos llega y sentimos una explosión de gozo y de placer que nos embarga, es como si saliera el sol y brillara dentro de nosotros mismos, queremos que todos sean felices y que la llama que arde dentro de nosotros no se apague jamás.
Pero la vida es más que eso, tiene un abanico de estaciones, de momentos, unos más duraderos o fuertes que otros. Todo forma parte de nuestro aprendizaje y crecimiento interior en la escuela de la vida. Lo cierto es que muchas veces no sabemos cómo reaccionar frente a ellas, cuando son dolorosas. Cómo que vienen como las olas del mar, una tras otra, que nos aturden y son muchas las emociones por las que pasamos y a veces no sabemos ni que decir, ni cómo enfrentarlas, como que el dolor nos oprime, enmudece y enceguece.
Creo que nadie tiene la receta exacta de cómo sobrevivir o hacerle frente, solo nos queda vivirla, y aprender a sacar lo mejor que podamos de ellas. La paleta de colores la tenemos cada uno de nosotros en nuestro interior. No importa el momento que estes pasando tú puedes sacar tu paleta de colores y pintar tu cielo gris en celeste, verde o rosado o un amarillo patito. Tómate un tiempo para reflexionar y escucha tu voz interior; aquella que te habla en la dulzura del silencio y de la quietud. Aquella que te anima a volver a sonreír y ser feliz, recuerda que la vida está llena de estaciones, de momentos, que nada dura para siempre y que cada uno de nosotros puede sacar su propia paleta de colores y sacar lo mejor de lo mejor que tenemos.(M.E.B.E.R-octubre 2022)
Enlace del vídeo en YouTube: https://youtu.be/hYoNlm3bW8Y
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