Un león vio una liebre dormida y cuando quiso casarla, pasó muy cerca de él un ciervo. Al ver que se le ofrecía mayor un volumen de carne, abandonó a la liebre y empezó la persecución del ciervo.
En ese mismo instante, la liebre al darse cuenta por el bullicio de lo que pasaba, emprendió rápidamente la huida. Mientras tanto, el león cansado de perseguir al ciervo volvió tras la liebre que, corriendo más de prisa, se puso a salvo de sus enormes dientes.
Bien me lo merezco, dijo la fiera, ¿Por qué abandoné la presa segura y corrí tras el cervatillo? Fui ambicioso, en verdad, y me quedé sin nada que mitigue mi hambre. ¡Qué esta experiencia me sirva de lección! ¡Ocasión que se va, quién sabe si volverá!
Relato precioso extraído de la colección de Fábulas de Esopo. Coquito, uno de mis libros preferidos desde que era niña, por sus mensajes sencillos pero llenos de sabiduría y redactados con un lenguaje coloquial al alcance de todos. Aprovechemos las oportunidades valiosas que nos da la vida; de disfrutar, amar, estudiar, viajar, trabajar, conocer y aprender. La vida es un tremendo regalo maravilloso que Dios no da, no desaprovechemos sus oportunidades para ser felices, crecer como personas y hacer felices a los demás.

