Espejito, espejito dime ¿Quién es la más bella de todas? Solía decir la bruja mala del cuento de “Blanca Nieves y los 7 enanos” cuando se miraba al espejo. Una y otra vez le contestaba el espejo: ¡Blanca Nieves! ¡Blanca Nieves! Y al parecer el ego de la bruja era tan grande, que no pudo soportar la belleza de Blanca Nieves y la mandó a matar. La historia termina con un final feliz, donde Blanca Nieves es rescatada por el príncipe que la despierta de un profundo sueño con un beso, la bruja muere y el cuento termina en un vivieron felices por siempre.
“Yo soy el más inteligente”, “Yo soy la más bella”; cuando tienes un súper ego, no puedes soportar ninguna corrección, piensas que todo lo que haces, lo haces bien y los equivocados son las otras personas, tienes la soberbia y el orgullo tan alto que no te deja ver bien. Puede darse el caso que tampoco puedes soportar que el otro brille más que tú, o haga mejor las cosas, o sea más inteligente, o más lindo, o más bueno.
La palabra Ego, del latín, significa yo, y en psicología designa la conciencia del individuo, entendida ésta como su capacidad para percibir la realidad. Del cómo somos, al cómo nos vemos realmente, y mucho más al “cómo nos mostramos”. Pero que sucede cuando poseemos una autoestima sobre valorada que esconde en realidad una baja y distorsionada autoestima, que va de la mano con la falta de inmodestia, arrogancia, presunción y soberbia y nos lleva a un comportamiento equivocado como el caso de la bruja a querer hacer daño a otra persona hasta el punto de querer matarla.
Es ahí, donde la realidad supera la ficción, escuchamos y vemos noticias constantemente de los casos que van en aumento del Bullying o acoso escolar que sufren muchos niños en los colegios. Cualquier motivo puede ser la causa: ya sea por su aspecto físico, por su forma de ser, por su apariencia, por su nivel económico, por sus creencias. Lo curioso es que los que acosan y maltratan a pesar de que se muestran muy arrogantes, fuertes y dominantes sufren de una terrible baja autoestima y probablemente también hayan sido víctima de violencia y se digan: “Antes que me maltraten yo maltrato”.
Y ¿Cómo te das cuenta si tu hijo sufre acoso escolar y no te lo dice? Definitivamente va a cambiar su comportamiento, puede volverse agresivo, estar triste, perder el apetito, más introvertido. Piensa ¿Cómo estarías tú si te lastiman emocionalmente, se burlan de ti, te ridiculizan en frente de terceros, te maltratan físicamente, te amenazan?, indudablemente estarías molesto, irritado, nervioso y no querías más regresar a la escuela. Por ello; debes estar muy atento a los cambios de conducta de tus hijos, conversa con ellos y mantén una comunicación fluida. No minimices sus problemas en la escuela, tu hijo o hija puede ahora mismo necesitar de tu ayuda.
Lo lamentable y doloroso es que esto sucede en todas las áreas y en todas las edades: los niños, los jóvenes, los adultos, también pueden ser víctimas de acoso; en el trabajo, en la calle, aún el en hogar y en los círculos de amistades.
Busca ayuda profesional si tú o algún miembro de tu familia se deleita burlándose, minimizando, maltratando o acosando a los demás. Y ¿Qué hacer si tú estás afrontando algún tipo de acoso? Para empezar no te quedes callado, convérsalo con personas de tu confianza y si es necesario denúncialos. No permitas que su comportamiento violento, burlesco, te intimide, ridiculice, o te haga sentir menos. Tampoco los enfrentes, preferible apártate de esas personas que nada bueno aportan en tu vida y pueden llegar a hacerte mucho daño. Y si ya te han lastimado asiste a terapias. El mal lamentablemente existe, muchas veces cobardemente se esconde, pero tarde o temprano solito regresa a sus orígenes de dónde nació; ya crecido, aumentado y robusto, volviéndose su propio verdugo.
(M.E.B.E.R agosto 2023)

