Sabías que los mares y los océanos cumplen con funciones principales para el equilibrio de nuestro mundo, ya que influyen en la regulación del clima y en la concentración de oxígeno y dióxido de carbono de la atmósfera. Sin embargo, cada vez están más contaminados. Una de las principales fuentes de contaminación es el petróleo y sus derivados ya que causan graves daños al ambiente y afectan la biodiversidad del planeta.
El lavado de los tanques de los buques petroleros, la explotación del combustible en las plataformas marinas y los eventuales accidentes de sus buques petroleros, producen concentraciones de petróleo o también llamadas “mareas negras” en los océanos, que flotan en la superficie e impiden el paso de los rayos solares y el intercambio de gases, primordiales para el crecimiento y desarrollo del fitoplancton, que inicia todas las cadenas alimenticias marinas.
Lamentablemente las aves y todo tipo de fauna marina se impregnan con el crudo que les impide respirar y alimentarse, ocasionándoles la muerte a muchos de ellos.
Actualmente se transportan casi 90 millones de barriles diarios de crudo por vía marítima, pero ¿Cuánto de ello se pierde al cargar y descargar y por el lavado de los buques? Algunos afirman que más de unos 10 millones de toneladas de crudo se vierten al mar anualmente.
Las diversas estrategias para disminuir el impacto del petróleo vertido en el mar como las barreras flotantes, productos químicos absorbentes, bacterias que descomponen el petróleo, incluso la recolección manual en las costas, no logran frenar el grado de contaminación tan alarmante que tenemos hoy en día.
Urge regularizar a nivel mundial que todos los buques petroleros cuenten con el debido equipamiento necesario justamente para evitar los vertidos como el doble casco de los buques. Es importante realizar una inspección periódica de las condiciones en que se encuentran los barcos e instalaciones, la utilización de tanques que cuenten con la debida certificación, pero sobre todo es necesario que tomemos conciencia del daño terrible e irreversible que estamos ocasionado, no se debe permitir ni pasar por alto las graves faltas de muchas empresas que cometen estos abusos y atentan contra la vida y el desarrollo de los ecosistemas marinos. Fuertes penalidades deberían asumir quienes pudiendo evitarlo ocasionan la muerte de muchas especies y la salud alimenticia de los seres humanos.
(M.E.B.E.R nov 27)

