“Permiso”, “por favor”, “gracias”, “de nada”, “muy buenos días”, “muy buenas tardes”, no son palabras pasadas de moda, ni mucho menos palabras menores, todo lo contrario, mis padres y abuelitos siempre me enseñaron que estas palabras mostraban el buen comportamiento de la persona y que la cortesía empezaba por casa.
Creo que la gentileza, la cordialidad son palabras que se deben iniciar con palabras de respeto y de cortesía, demostrarlas con mayor razón con hechos y que los padres de familia les enseñen a sus hijos como parte de una buena formación. Por ello; en la casa me parece que no debería faltar el saludo familiar: Un “buenos días, papá”, “buenos días mamita”, “buenos días, hermano, hermana”, y si le acompañamos con un abrazo y un besito mucho mejor.
También, algo que siempre me ha dado fabulosos resultados y es como el ábrete Sésamo: “buenos días caballero”, al decirlo, no solo le estás deseando a la otra persona que tenga un buen día, sino le estás diciendo de taquito o de pasadita que sea un caballero, pues el significado de la palabra “Caballero” es aquel hombre que se comporta con distinción, nobleza y generosidad. Estás palabras siempre me han funcionado cuando quiero que le sedan el asiento a un ancianito(a) o a una mujer embarazada. ¿Caballero le sede el asiento a la señora por favor? Y cuando me preguntan y no quiero decir mi edad suelo contestar con una hermosa sonrisa acompañada de una carcajada: “Un caballero nunca le pregunta la edad a una dama” lo malo es que hoy en día algunos se han avispado y te contestan: “Pero es que yo no soy un caballero”.
(M.E.B.E.R- febrero 2023)

