¡Sonidos del alma!

Un hombre que había trabajado toda su vida en el campo, un buen día al caer la tarde de sentó sobre un tronco viejo para contemplar sus naranjos, al observarlos como había crecido sus árboles pensó: “Qué grandes y que hermosos están, valió la pena tanto esfuerzo y sacrificio pues no ha sido nada fácil cultivar la tierra bajo el sol y la inclemencia del tiempo». 

Llegó la noche y él seguía ahí, sentado contemplando esta vez la Luna, cuando escuchó una voz que venía del tronco viejo y ahuecado: “¿Dime por qué estás triste? Pues por lo que veo tienes muchos árboles llenos de frutos y tendrás una muy buena cosecha”. Es cierto, contestó el campesino: “Pero quisiera que mi chacra crezca, poder plantar más naranjos para dejarles a mis hijos un mejor porvenir ¿Quién eres tú”?

“Yo soy el árbol más antiguo de esta tierra que tus ojos han visto, yo existía antes que tú y cuidaba de mis hermanos árboles y de la vida que ves a tu alrededor, hasta que vino un desalmado hombre y con un hacha sin piedad mató a todos mis compañeros árboles y tampoco dudó en arrancarme y separarme de la tierra. Todos estos años he intentado regresar a mi lugar y dejar a mi retoño, pero no he podido, pero si tú plantas una rama mía yo te concederé lo que más deseas. A esa rama mía le pondrás de nombre “Fe” y dejarás que crezca y se multiplique para que brote muchos árboles llamados “Esperanza”. Podrás cortar si necesitas algunas ramas de las esperanzas, pero jamás podrás cortar del árbol llamado fe, pues si la cortas, todas las esperanzas morirán”. El hombre contento le respondió que sí.

Grandes amigos se hicieron la fe y la esperanza de aquel hombre noble y trabajador. El tiempo transcurrió y la chacra del campesino se convirtió en una de las mejores haciendas de la zona, la producción de naranjas aumentó y con ello su exportación. Hasta que llegó el día en que murió el campesino y los hijos se encargaron de la administración de la hacienda, como no estaban preparados para el cargo fracasaron en sus intentos por sacar adelante la hacienda y decidieron vender parte del terreno, y como no le creyeron a su padre, poco les importó la historia del árbol de la Fe y la esperanza, cortaron las esperanzas y al poco tiempo murió el árbol de la Fe.

Querido amigo(a) lector el árbol de la fe es el sonido más maravilloso que sale del alma, es el brillo de la luz del amanecer, es la sonrisa hermosa dibujada en tu rostro, es sentir que a pesar de todo lo que estás pasando, tu vida está bien, porque la fe es ver sin haber visto, es tocar sin haber tocado, es creer que es posible a pesar de que aún no suceda y tener esperanza sobre toda desesperanza. No cortes en tu vida el árbol de la Fe, solo tienes que creer para hacerlo realidad. Dios es ese árbol fuerte, lleno de sabiduría y plenitud, Dios es ese árbol de la vida y su palabra son esas ramas que te llenan de esperanza y te llevan al árbol de la Fe. (M.E.B.E.R febrero 2024)

Enlace del vídeo en YouTube https://youtu.be/oiuwzFD2wM8

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