¡Seamos selectivos!

Historias que endulzan el alma, historias que nos hacen reír, historias que nos hacen llorar, historias de nuestro pasado, presente y aún historias de nuestro futuro, que maravillosa magia que toca nuestros corazones y encandila nuestras almas, son capaces de llevarnos hasta el cielo y de hacernos navegar por las aguas más profundas del océano.

Flores, besos, notas musicales, perfumes y fragancias exquisitas, sonrisas, abrazos, miradas que se pierden en el horizonte de nuestras emociones, que extraordinario poder tienen las letras cuando se juntan, forman palabras y oraciones cada una de ellas colmadas de sentido y sensibilidad cuando brotan de corazones sinceros, sencillos y amorosos.

Las historias cobran vida en tu corazón, son capaces de levantarte y llenarte de ilusiones, de vivir momentos inolvidables, de rehacer tu vida y volverte un súper héroe, por eso amigo y amiga lector que me sigues y me escuchas es muy importante que aprendas a ser selectivo o selectiva, no consumas todo lo que dan los medios de comunicación. Es como cuando vas al mercado o al supermercado al hacer tus compras, vas viendo que productos son mejores y cuales no y al final seleccionas lo mejor. Igualmente, así debes de cuidar tu mente y tus emociones, tu salud mental y emocional también depende de lo que lees, miras y escuchas. Imagínate si todo el tiempo a tu mente lo alimentas con contenido de llanto y dolor, ira, rencor, resentimiento, venganza, odio y muerte, como la gran mayoría de las series y telenovelas turcas. A pesar de que ellos tienen producciones muy buenas y exitosas de corte romántico y cómicas prefieren aquí importar las que contienen esta cultura de muerte y destrucción.

Nosotros que pertenecemos al continente latinoamericano somos ricos por nuestra cultura, religión, gastronomía. Nuestra flora y nuestra fauna están llenos de paisajes y lugares exóticos, somos pueblos pacíficos, nuestra música llena de color y sabor enamora a todo aquel que pisa nuestra tierra. A nuestros hermanos países y a nosotros siempre nos han conocido por nuestro trato exquisito, amabilidad, acogida, alegría y sabor.

Ahora se oye hablar de crímenes, extorciones, secuestros, asesinatos, sicariatos, robos, asaltos que cometen los grupos de crímenes organizados en Latinoamérica. ¡Donde quedó nuestra tradición?, ¿Dónde quedó nuestra patria? ¿Dónde quedó nuestra esencia y costumbres? ¿Por qué seguimos permitiendo que esto suceda? Nos estamos dejando llevar por una corriente infectada: llena de odio, resentimiento, amargura y oscuridad.

Empecemos el cambio, comencemos por cambiar lo que consumimos, no más dolor, no más muerte, no más odio, ni gritos, ni maltratos, ni sed de venganza. No más telenovelas lloronas ni sangrientas, dejemos atrás ese consumo nocivo que no nos ayuda en nada. En verdad felicito a los canales y a mis amigos colegas que apuestan por el cambio y por telenovelas y series con contenido que nos hacen reír en familia, nos llenan de complicidad familiar y nos enseñan a sonreír y amar. Y sobre todo que transmiten valores positivos que nos ayudan a crecer como seres humanos y como sociedad.

(M.E.B.E.R diciembre 2024)

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