¡Amores de roble!

Una tía muy querida, que ya no está conmigo y que ya partió al cielo, solía decirme hijita: “Hay amores de esquina, que ni bien doblas la esquina se van con el primero que encuentran, hay amores de camisa, que las cambian según las apariencias, hay amores turbulentos como el huracán, llenos de pasión que se llevan de paso todo lo que encuentran, que además habían amores de billetera que duran mientras está esté llena, pero que también había amores de roble que son los que están hechos de madera fina y son los que duran para toda la vida. Y el de mi tía Renecita y mi tío Pepe; era uno de ellos, recuerdo verlos juntos hasta el final, acompañándose y velando uno por el otro, de disfrutar de la Santa Misa, y comulgar juntos. Ella me decía que solo en el amor de Dios habían logrado superar muchas dificultades de pareja y que Dios los había mantenido juntos, creciendo como personas, como padres, abuelos y cómo hijos de Dios.

Lo cierto es que nadie tiene la receta exacta, ni la medicina perfecta para mantener por siempre el amor de pareja, el amor de los seres queridos y el amor de los amigos. Yo creo que el respeto y la consideración juegan un rol preponderante, ambas personas tienen todo el derecho de realizarse, respetarse y de apoyarse mutuamente sin egoísmos ni mezquindades. Cuando una persona da más que el otro, tarde o temprano la cuerda termina por romperse. Y me parece que la paciencia, la entrega, la fidelidad y el perdón son elementos cruciales en toda relación, como el aire que se respira, no se puede mantener una relación sólida y no perecedera sin ellos.

Gracias a Dios en el recorrido de mi vida, he tenido y tengo la gracia de ver y de gozar a mi alrededor de amores de roble, amores por siempre, amores sólidos, parejas que envejecen y se mantienen juntos, amistades duraderas, creo que no ha sido tarea fácil, pero suelo gozar y alegrarme muchísimo de ver en mi entorno a mis familiares, parientes y amigos de disfrutar de relaciones y amistades permanentes. Son amores de roble, amores para toda la vida, cómo el amor de Dios por cada uno de nosotros.

¡Tú también puedes ser un amor de roble, una ramita hecha de madera fina! Cuya piedra angular sea Dios, él es el árbol de roble que nos sostiene, nos alimenta y nos llena de su amor. ¡Amores de roble, amores hechos de madera fina, amores para toda la vida!

(M.E.B.E.R diciembre 2025)

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