Hace dos años que partiste a la casa del padre, mi ángel hermosa, no hay palabras que describan la maravillosa fragancia de tu esencia madre querida, mis letras enmudecen para dar paso a una encantadora melodía que acompaña mi alma en la quietud de mi ser.
Mi alma se llena de tu olor, solo hay dulzura y agradecimiento para ti madre querida, puro amor que traspasa el horizonte de lo infinito, es entonces que bailo entre las nubes para encontrarte madre querida, te doy miles de besos y abrazos, tu mirada dulce y tu sonrisa me embriaga toda entera, quedo presa en tu perfume madre amada.
¿Quién dice que estás muerta?, ¿Quién dice que ya no te pueda ver ni escuchar?, ¿Quién dice que ya no te pueda abrazar?, si solo me basta cerrar mis ojos para verte nuevamente y contemplar tu hermosura.
¡Oh, mi ángel hermosa! Mi dulce despertar y mi dulce atardecer o madre querida te llevo muy dentro de mí, mi respirar se junta con el tuyo en un solo abrazo. Oh, madre querida ¡Cuánto te amo!, gracias, Dios Padre, padre bueno, porque me diste una madre tan extraordinaria como mi Elenita. ¡Te amo mamá, un beso y un abrazo enorme hasta el cielo mi adorada mamá!
(M.E.B.E.R noviembre 2022)

