¡El Sol brilla y todo florece!

Queridos lectores y amigos, cuando el Sol sale, nos sentimos alegres, todo brilla de una manera especial, los rayos de Sol iluminan todo, todo se ve más bonito, y cuando llueve la tierra se moja y todos nos empapamos con ella, la tierra se alegra de una manera muy especial, pues se nutre de ella y se alimenta con avidez, los campos se mojan y los cultivos, las flores, los árboles florecen.

Es así como hoy nos sentimos querido y excelentísimo Santo Padre, Papa León XIV, pues sentimos que nuestra Iglesia, la casa de Dios ha florecido; que llueve como nunca flores desde el cielo con cada palabra, cada frase, cada oración que pronuncia y sale de sus labios, llenos de una profunda convicción y amor a Dios, con el celo de proclamar y respetar la palabra de Dios y que resuene en todos los corazones humanos. ¡Pues la verdad te hace libre! Y no hay mayor y plena libertad que la libertad de la conciencia y a eso estamos llamados los verdaderos hijos de Dios, a serle fiel, coherentes con nuestra fe y con la palabra de nuestro Señor Jesucristo.

En algunos medios de comunicación dicen “Sismo en el Vaticano” ¿Sismo? Yo diría que no, ¿Díganme quién no limpia su casa? y ¿La casa de Dios no es nuestra casa? A caso no entramos todos a ella, pues todos deberíamos limpiar nuestra Iglesia, con nuestras buenas acciones. Yo creo más bien que hay limpieza, transparencia, valentía, honorabilidad, lealtad, fortaleza que solo puede venir de una alma sencilla, pura, buena, integra que dobla rodillas y teme no serle fiel a Dios y lo pone por encima de todo, fuerte como un León no solo para atreverse a denunciar las corrupciones al interior de nuestra Iglesia Católica, sino para decidir no encubrir más ni hacerse cómplice de ello.

¿Crisis en la Iglesia? Todo lo contrario; la luz de Dios ha entrado a brillar con fuerza en cada rincón, en cada recinto santo, en cada hogar que enciende una vela, un rosario, una misa, que se convierten en verdaderos rayos de luz que fluyen como manantial de agua viva. Yo creo más bien que hay fiesta en el cielo, Dios padre está con el Papa, porque donde hay verdad está Dios y las ovejas reconocen la voz del verdadero pastor. Ojalá todos los que nos decimos hijos de Dios actuáramos con esa valentía y fidelidad a Dios.

La verdad nos hace libres, y la Iglesia somos todos, la integramos los seres humanos, imperfectos de la cabeza hasta los pies, solo con la bendición de Dios hacemos y logramos hacer cosas buenas, el ser humano a lo largo de la historia de la humanidad ha estado y está llena de esas imperfecciones; codicia, ambición, egoísmo, envidias, chismes, rivalidades, maldad y la lista puede hacerse interminable, pues somos frágiles y nos equivocamos todo el tiempo, pero a pesar de ello, Dios nos ama mucho, aborrece nuestras malas acciones pero al ser humano lo ama profundamente, somos parte de su creación y nos ama de una manera muy especial.

¿A qué estamos llamados? A orar, a limpiar nuestra casa, nuestro jardín interior, a realizar buenas obras y a ser coherentes con la palabra de Dios, a tener fe que el Sol sale después de cada amanecer, que el Sol brilla para todos y cuando el Sol brilla con fuerza todo florece, y que luego de cada tempestad viene la calma, Dios no nos abandonará ni a nosotros, ni a su Iglesia, ni mucho menos a nuestro querido y admirado pastor, el sumo pontífice Papa León XIV que se ha ganado nuestros corazones y está presente en cada una de nuestras oraciones. ¡Ánimo, querido Papa León XIV los hijos de la luz estamos contigo!

(M.E.B.E.R agosto 2025)

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