Se tú mismo, no sigas a nadie ¿Por qué tienes que hacer lo que otros hacen? No mendigues amor, ni mendigues cariño ni mucho menos mendigues dinero ¿Crees que no puedes salir adelante por tus propios medios? Falso, sí puedes hacerlo “Todo lo puedo en aquel que me fortalece”. (Filipenses 4, 13) No sigas el camino de otros, que ya cavaron su propia tumba en un camino de desorden y corrupción, construye tu propio camino donde el sol ilumine siempre las huellas de tu andar. No sigas el camino ajeno que otros han trazado para ti, puede ser que sea una trampa mortal de la que ya no puedas salir, si te dicen ven por aquí, anda por allá, no lo hagas, no vayas. “Los favores tarde o temprano cobran la deuda”.
“Yo te voy a instruir, te enseñaré el camino, te cuidaré, seré tu consejero”. (Salmo 32,8) nadie mejor que Dios para conducirte, él sabe lo que necesitas y que es lo mejor para ti, intenta caminar siempre derecho, y la mejor compañía es nuestro Señor Jesucristo, con él no hay pierde y si vas de la mano con nuestra madre María, mucho mejor. No seas como la gallina que cuando camina le da lo mismo pisar el estiércol que las flores del campo. Recuerda que cuando caminamos sobre lodo no podemos evitar que nos salpique. El verdadero triunfo no está solo en alcanzar la meta, sino en como lo haces y en como llegas a ella. Salvar la vida es maravilloso y altruista, pero salvar el alma tuya y la de los demás es más loable y sublime y a ello estamos llamados los hijos de Dios.
(M.E.B.E.R octubre 2024)

