Sabias que los triglicéridos son el tipo más común de grasa en la sangre, los niveles elevados aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, pancreatitis y síndrome metabólico. Además, escuché a una especialista del daño terrible que hace en nuestro cuerpo el exceso del consumo de los carbohidratos con alto índice glucémico: como el pan y arroz blanco, la papa, la azúcar y harina refinada, los jugos, las gaseosas, los dulces, los chocolates, las papas fritas, galletas y bollería industrial ya que todos estos alimentos elevan el azúcar en la sangre y se convierten en triglicéridos.
El verdadero enemigo es nuestro mal hábito de alimentación y la falta de movimiento en nuestro cuerpo, nos hemos mal acostumbrado desde pequeños a consumir alimentos procesados y ultra procesados, que contienen altos porcentajes de azúcar, que envenenan nuestra sangre. Anclados a la computadora y al celular por largas y continuas horas aumenta el sedentarismo y no nos beneficia mucho que digamos.
¿Qué podemos hacer? Preferir el consumo de alimentos sanos como las verduras, las frutas frescas, el agua natural, las grasas saludables como la palta, el aceite de oliva, el pescado, las nueces y las semillas. Elige el pan integral o pan de centeno, tortillas de avena o de maíz integral, quinua o camote al hormo, utiliza la Stevia natural, la canela, la vainilla o el cacao puro y come en pocas cantidades los dátiles o las pasas. Hacer caminatas cada vez que podamos, en lugar de ir en carro. Camina, monta tu bicicleta, además de darle salud a tu cuerpo contribuyes a mejorar el medio ambiente.
Mantenerlos bajo control con dietas equilibradas es lo mejor, hacer ejercicio diario y disminuir o consumir con moderación los azúcares, las harinas, las grasas trans y el alcohol es la clave para la salud del corazón y de todo nuestro cuerpo. Hazle adiós al verdadero enemigo.
(M.E.B.E.R enero 2026)

