El otro día escuché decir a una conductora en un noticiero periodístico, que nosotros éramos una nación pacífica y que la naturaleza del peruano no era de hacer manifestaciones violentas ni mucho menos causar destrozos. ¡Y le di toda la razón! Pues las peleas, discordias, separaciones, descontroles, violencias, eso no es característica de nuestro país. Aún en la peor época de terrorismo que vivimos y afrontamos; la causa fue originada por un grupo minoritario.
Nuestro país, por donde la mires es una nación hermosa, rica en recursos, exquisita y llena de sabores, un verdadero manantial de paisajes, geografías y ecosistemas. Otros ya quisieran tener lo mucho que tenemos. ¡Tierra del Edén! ¡Si! Tierra del paraíso con una variedad maravillosa de productos, rica en alimentos y proteínas provenientes de nuestra costa, sierra y selva peruana. Orgullosa de mi patria, de mi bandera roja y blanca, cuyos colores representan; el rojo pasión por lo nuestro y el blanco; por la fineza del trato y acogida que nos caracteriza a los peruanos y por el pueblo pacífico que somos.
Por ello; me atrevo a afirmar sin temor a equivocarme, que cada vez somos más los que deseamos con toda la fuerza del corazón ver a nuestra nación: Próspera, pacífica, solidaria, equitativa y con igualdad de oportunidades para todos los peruanos. Somos más; los que deseamos construir, antes que destruir, paz, antes que discordia, unión antes que desunión, prosperidad antes que miseria, salud antes que enfermedad y los que deseamos vida antes que muerte. Y la violencia solo trae tristeza, desolación, desesperanza, destrucción, muerte y miseria.
No dejemos nunca de ser esta maravillosa nación que somos, que la alegría y la paz siempre reine en nuestros corazones. Qué nuevos líderes inteligentes, sabios, preparados, íntegros estén a la cabeza de nuestra patria. Por ello; los exhorto a unirnos en esta hermosa oración de San Francisco de Asís por la paz de nuestro Perú:
Señor haz de mi un instrumento de tu paz Donde haya odio, ponga yo amor Donde haya ofensa, ponga perdón Donde haya discordia, ponga yo unión Donde haya error, ponga yo verdad Donde haya duda, ponga yo la fe Donde haya desesperación, ponga yo esperanza Donde haya tinieblas, ponga yo la luz Donde haya tristeza, ponga yo alegría ¡Oh! Maestro que no me empeñe tanto: En ser consolado, como consolar En ser comprendido, como comprender En ser amado, como amar Porque: Dando se recibe Olvidando se encuentra Perdonando se es perdonado y Muriendo se resucita a la vida eterna.
(M.E.B.E.R – enero 2023) Enlace del video en YouTube: https://youtu.be/z2ZFiDvlwFo enlace del video
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